lunes, 2 de febrero de 2009

Waterford Crystal is breaking

Parece ser que cuando Nerea y yo visitamos Waterford Crystal hace solo un par de meses, estábamos viendo las entrañas de un gigante moribundo, por mucho que de cara al exterior quisiera mantener su fachada de lujo, exotismo e invulnerabilidad. Ayer mismo, la compañía anunció el despido de 480 de sus trabajadores, y el cierre "temporal" de su centro para visitantes.

Lo más trágico es pensar qué van a hacer ahora muchos de esos trabajadores, que, como te explican -te explicaban- en el tour para visitantes, han dedicado tres, cinco, siete años de su vida a aprender el arte de tallar el vidrio artesanalmente. ¿Les servirán esas destrezas para encontrar un nuevo trabajo en estos tiempos de crisis y austeridad?