jueves, 8 de noviembre de 2007

Occupation 101

Ayer por la noche fui a ver un documental sobre el conflicto palestino-israelí titulado, como esta entrada, Occupation 101. Ha ganado varios premios y la verdad es que desde el punto de vista cinematográfico está muy bien: buena fotografía, buena música, buen desarrollo... Y desde el punto de vista del contenido, es una de esas películas que te ponen de mala leche y te dejan todo frustrado: "Sí, todo esto es verdad, el mundo es una mierda, ¿y ahora qué?".

El punto de vista adoptado por los directores es de todo menos neutral: se posicionan claramente a favor de los palestinos y pasa como de puntillas sobre los atentados suicidas, Hamas, etc. (quizás conscientemente, para compensar que en los medios de comunicación se suele pasar de puntillas sobre las atrocidades del ejército israelí). De hecho, esta parcialidad es probablemente un punto débil: la tesis de los directores es claramente que el sionismo es la causa del conflicto y que Israel aprovecha su superioridad militar y económica, y el apoyo de EEUU, para hacer lo que le viene en gana -tesis que básicamente comparto-, pero deberían haber introducido voces disonantes, y no sólo partidarios (muy variados, eso sí) de la causa palestina, y haber hablado con más extensión de la violencia terrorista, para que al final fueran los datos los que dieran o quitaran razones.

Además, el documental está muy claramente dirigido a un público americano (perdón, estadounidense), al que intentan abrir los ojos. De hecho, se da bastante importancia a la situación de los palestinos cristianos -con los que un yankee medio puede identificarse-, y se hace mucho hincapié en el sufrimiento de los niños. También se da bastante importancia a la muerte de una estudiante estadounidense, Rachel Corrie, que murió aplastada por una bulldozer cuando intentaba detener el derribo de casas de familias palestinas. Y al final, como guinda y guiño típicamente Hollywoodiense, un mensaje: "Dios se merece toda nuestra alabanza".

Lo malo es que, me temo, este documental nunca cumplirá su objetivo, porque es un documental para convencidos (universitarios, rojos, intelectuales... esa gente). En primer lugar, la distribución de esta película dudo mucho que sea mayoritaria; en segundo lugar, un yankee medio nunca iría a ver esta película, y si fuera, posiblemente se saliera indignado al tercer minuto; y de entre los que la vieran entera, dudo mucho que ni siquiera una mínima parte cambiase su opinión con respecto al conflicto. "Ya está aquí otra vez el antisemitismo", dirían. O algo así.

Por cierto, que al terminar la proyección me compré el DVD, y los directores me lo firmaron. ¡Soy un groupie!