sábado, 26 de julio de 2008

If you think this is too hard on literary criticism...

El otro día mi hermano -ingeniero- me enviaba por email esta tira cómica, tomada de aquí y titulada: "Si crees que esto es demasiado duro con la crítica literaria, lee el artículo de Wikipedia sobre la deconstrucción" (hacer clic para ampliar):

La traducción de la tira es la siguiente:

-Encima de la tira: Mi hobby: sentarme con alumnos universitarios y calcular el tiempo que tardan en darse cuenta de que no soy un experto en su campo
-Primera viñeta: Ingeniería - "Nuestro mayor problema es la disipación de calor" - "¿Y habéis probado con logaritmos?" - 48 segundos
-Segunda viñeta: Lingüística - "Ah, y la familia ugro-finesa incluye, por ejemplo, al Klingon?" - 63 segundos
-Tercera viñeta: Sociología - "Sí, mi último trabajo consiste en clasificar a la gente de mejor a peor" - 4 minutos
-Cuarta viñeta: Crítica literaria - "Mira, la deconstrucción es inextrincable de no sólo el texto, sino también el yo" - Ocho artículos y dos libros, y todavía no me han descubierto.

Empezaré haciendo de abogado del diablo, y reconociendo que lamentablemente el chiste tiene una parte de verdad: hay artículos y libros de crítica, y sobre todo de teoría literaria, que parece que están escritos a propósito para que la gente no los entienda. Sin ir más lejos, hace unos años un compañero doctorando cuyo nombre me llevaré a la tumba me confesaba que a veces se descubría escribiendo párrafos de su tesis en los que no sabía lo que quería decir. (Yo no hago eso, que conste, mi tesis es diáfana como el cristal...). Y otra compañera de Limerick, cuya tesis es de lingüística y no de literatura, por cierto, está convencida de que lo que hacemos, de científico tiene poco, y que no avanzamos hacia ningún sitio, porque todo son "pájaros y flores". Y también puede que tenga un poco de razón.

Pero continuaré diciendo que el chiste es muy injusto con la crítica literaria, no porque eso no pase, sino porque no pasa siempre -una parte importante de la crítica literaria es fácil e incluso agradable de leer, y es realmente seria-, y porque además eso pasa en (casi) todas las ramas del saber. Ya hace tiempo que les di cera a los críticos de arte, que son parientes de los críticos literarios, pero es que, sin salirnos de las ciencias que cita la tira, en sociología por ejemplo el teórico post-colonial Homi K. Bhabha es casi tan famoso por lo que dice, como por escribir en una jerga casi incomprensible llena de juegos de palabras y oscuridades, y hasta hay quien afirma que en realidad no dice nada de nada. Y tampoco fue en la crítica literaria, sino en el campo de los estudios culturales, donde se produjo el escándalo Sokal, cuando un físico logró publicar un artículo lleno de sinsentidos seudo-posmodernos en la revista Social Text de la Universidad de Duke.

Y la física misma tampoco se libra: un falsario como Jan Hendrik Schön logró publicar sus artículos, aparentemente llenos de datos falsos, en revistas del prestigio de Nature, y recibió varios premios a su labor antes de ser descubierto. Y más divertido todavía es el caso de los gemelos Bogdanov, autores de varios artículos revolucionarios sobre física cuántica, que llegan incluso a explicar lo que sucedió antes del Big Bang: en su caso, los expertos ni siquiera se ponen de acuerdo acerca de si sus artículos van en serio y son verdaderamente geniales, o estamos ante una nueva tomadura de pelo.

En fin, que es verdad que la crítica literaria puede ser a veces un galimatías incomprensible; y que incluso es posible que algunos promuevan este esoterismo, porque no tienen nada que decir, o porque son unos pedantes sin remedio. Pero en todas partes cuecen habas: todas las ciencias y todas las profesiones desarrollan su jerga propia, inaccesible para el profano, y en ocasiones incluso para el experto, y en todas ellas es posible encontrar ejemplos extremos de un oscurantismo lingüístico o conceptual que esconde el vacío, o sea, nada.

He dicho.

2 comentarios:

jaime dijo...

Lo del oscurantismo lingüístico no lo dirás por la Filosofía... dis-curso siempre (ya) diferido y dif(i)erente del ser-ahí, yecto en el mundo del Gestell, la Filosofía es el claro que a la vez oculta el bosque y lo desvela, hontanar sin fondo (de) donde el ser se da, negándose y arrojándose de la nada a la nada en súbita y fluyente eternidad.

Santi dijo...

Pues no había incluido a la filosofía, pero ya que lo mencionas...