miércoles, 23 de julio de 2008

Lanzarote (5): books

Lo de estar todo el día tomando el sol, creo que ya lo he comentado, no es lo mío. De todas las formas de turismo, es posiblemente la que menos me va (bueno, lo de irme a hacer senderismo a las montañas tampoco me va mucho). Pero tengo que reconocer que, bueno, una vez que estás allí, en tu hamaca, al lado de la piscina del hotel, con la suave brisa del alisio y un buen libro, tampoco es que sea precisamente una tortura.

Además, eso: estas vacaciones me han dado la oportunidad de leer como hacía años que no leía por falta de tiempo: como un animal. Y encima, nada de libros de tesis, nonono, desinfección total. En fin, éstos son los libros que me han acompañado durante estos días de relax:

1.- Philip Roth: I married a communist: a ver, es un buen libro, pero me costó muchísimo engancharme. Hasta la mitad o así lo seguía leyendo más que nada porque me obligaba, porque no me gusta dejar los libros a medias. A partir de ahí empezó a engancharme más, y el último tercio del libro ya me gustó muchísimo: es donde de verdad me empezaron a interesar los personajes. Así que, eso, un buen libro, con el que hay que tener paciencia.

2.- John Fante: Llenos de vida: no es que sea un mal libro, pero es un libro menor dentro de la obra de Fante, que es mucho más denso y más profundo, por ejemplo, en Pregúntale al polvo, que sigue siendo mi favorita. Eso sí, Llenos de vida tiene algunas de las escenas más divertidas de Fante: las dificultades del protagonista para dormir en la cama junto a su mujer embarazada, los desmayos teatrales de su madre cada vez que va a visitarla...

3.- Mario Benedetti: Vivir adrede: tampoco es el mejor Benedetti (ahí está La Tregua y algunos libros del primer Inventario). Es un libro de reflexiones -con algún cuentecito camuflado- donde se repiten los temas de Benedetti de siempre: la memoria, el compromiso, la solidaridad, la sencillez de la vida... Tiene algunos fragmentos brillantes, como éste que citaba Esti ya hace tiempo, pero en general no me impresionó mucho.

4.- Mohsin Hamid: El fundamentalista reticente: interesante, una visión de la realidad occidental (léase estadounidense) desde el punto de vista de un paquistaní que vive y trabaja en Estados Unidos inmediatamente antes y después del 11-S, un acontecimiento que cambiará su manera de ver las cosas. La novela se desarrolla bien, se lee muy fácil, está escrita en forma de monólogo-diálogo del protagonista con un americano misterioso en las calles de Lahore. Lo único malo es que el final es un poco precipitado, y podía haber escarbado más en las miserias del capitalismo, y en las del fundamentalismo también.

5.- Terry Pratchett: Making money: El inevitable e inimitable "Mundodisco", en uno de sus episodios más divertidos (por ahora). ¿Qué más se puede decir?

6.-
Hans Magnus Enzensberger: Josefine y yo: Hans Magnus Enzensberger es, para el que no lo recuerde (yo no lo recordaba), el Premio Príncipe de Asturias de Comunicación de 2002. Es autor de ensayos, poesía, teatro, y de un par de novelas, entre las que se encuentra ésta. Aunque adopta la forma del diario del protagonista, el núcleo de la novela son los diálogos entre Joachim, un profesor de contabilidad, y Josefine, una anciana cantante retirada. Es una novela muy cerebral, muy reflexiva, que hace pensar pero que no conmueve ni lo más mínimo. En fin, que no me gustó mucho.

7.- John Connolly: The White Road: Novela policiaca con tintes sobrenaturales, una lectura ligera para el viaje de vuelta. Mucha violencia, mucha sangre, muchos tíos raros, demasiadas idas de olla paranormales. Una pena que no aparezcan más a menudo Louis y Angel, los dos asesinos a sueldo gays, que son lo mejor de las novelas de Connolly. En fin, se deja leer, y no exige grandes esfuerzos, que es lo que se le pide a este tipo de novelas.

Actualización: Jaime me riñe por ser demasiado crítico, así que aclaro: de los siete libros, cuatro me han gustado bastante: I married a communist, Llenos de vida, El fundamentalista reticente y Making Money. Así que la media ha sido muy alta, ¿eh? Un notable. E incluso de los otros, ninguno era un mal libro. Así que nada, nada, a partir de ahora seré más expresivo, entusiasta y apasionado cuando haga mis mini-reseñas.

6 comentarios:

jaime dijo...

Definitivamente: o te estás volviendo hipercrítico... ¡o vaya mierda de libros que lees últimamente! Un poco de entusiasmo de vez en cuando, por favor...

Santi dijo...

¡Vaya, hombre! Pues no era esa la idea que quería dar. De hecho, de los libros que leí, diría que me gustaron Me casé con un comunista, Llenos de vida, El fundamentalista reticente y, como divertimento, Making Money, o sea, ¡cuatro de siete!

Ya intentaré ser más entusiasta en mis próximas críticas literarias...

jaime dijo...

He seleccionado un par de frases de las reseñas, para tratar de captar su espíritu general. Ejem, allá van: "a ver, es un buen libro, pero...", "no es que sea un mal libro, pero...", "en general no me impresionó mucho", "En fin, que no me gustó mucho", "En fin, se deja leer". De aquí al "bodriete prescindible" del crítico televisivo del Correo, hay un pequeño paso. Pero nada, nada, no seré yo quien inhiba tu espíritu crítico. Eso sí, de redactor de contraportadas fijo que no encuentras curro, jajaja..

Santi dijo...

Venga, me paso al sistema de estrellitas (el máximo es 5)

-Me casé con un comunista: ****
-Llenos de vida: ****
-El fundamentalista reticente: ***
-Josefine y yo: **
-Making Money: ***
-White Road: ***
-Vivir adrede: **

Y si quisiera, podría ser un gran escritor de contraportadas: "Vivir adrede es la última aventura poética, que sólo accidentalmente se expresa a través de la prosa, de ese maestro de la coherencia y el compromiso que es Mario Benedetti. Sus reflexiones, cálidas, certeras y elegantes a la vez..." Y así. :)

paaliy dijo...

jajaj
ya no peleen, caballeros,
por favor.

en mi opinión,
lo mejor de esta crítica literaria es la referencia al blog de esa tal Esti..

jaime dijo...

Jejeje... ¡así sí! ¿Ves ahora qué bien? Con estrellitas ya parece que te han gustado mucho más. Yo ya me los compraría todos. Y no te digo nada si pusieras smilies... ¡Qué placer, sin una sola de esas molestas adversativas!