lunes, 21 de julio de 2008

Lanzarote (2): Guiriland

Nuestro hotel en Lanzarote estaba en el pueblo de Puerto del Carmen, justo al lado del aeropuerto y muy cerca de Arrecife, la capital de la isla. Puerto del Carmen, como nos dijo el guía que nos recibió el primer día, es Guirilandia. No tanto nuestro hotel, donde había bastantes españoles, pero sí el pueblo. Todo está preparado y pensado para extranjeros: los letreros están en castellano e inglés, o sólo en inglés, o en inglés, alemán, francés e italiano... Hay bares irlandeses, escoceses, ingleses; restaurantes italianos, americanos, alemanes... En los quioscos puedes comprar periódicos de media Europa, y los pubs anuncian que tiene Sky Sports; uno incluso anunciaba que iba a dar la final de Gran Hermano... del Gran Hermano de Reino Unido, claro. Por tener, los extranjeros tienen hasta sus propias clínicas, unas Deutsche Klinik de las que se pueden encontrar varias en el pueblo.

Lógicamente, en Lanzarote todo el mundo -todo el que tiene que trabajar con el turismo, que es el 90%- habla varios idiomas. En las tiendas evaluan al cliente por la cara y deciden si hablarle en español o inglés; en los bares los camareros hablan mejor inglés que español. Sólo una chica en una cafetería del aeropuerto no sabía entenderse con un extranjero (???). De hecho, en muchos sitios los que trabajan atendiendo a la gente no son españoles sino guiris. En nuestro hotel, por ejemplo, varios de los que organizaban las "actividades de animación" eran extranjeros. Y claro, tenían algunos problemas cuando tenían que hablar con algún español castizo. Extracto de una conversación real entre un animador y dos clientes:

ANIMADOR: Hola, ¿quieren usted hacer estirramientos?
MUJER: ¿Nozotro?
ANIMADOR: Sí, es gimnástica suave para todos músculos.
MUJER: Uuuuuy, creo que no, ¿eh?
MARIDO: Ufff, la agüela ya tá mu mal... mu mal.
ANIMADOR:...
MARIDO: Ya tá pa ehtar en un azilo. ¿Tú zabe lo que é un azilo?
ANIMADOR: ¿Un? Jejejeje...
MARIDO: Un azilo... ¿tú zabe lo que é?
ANIMADOR (con gotas de sudor cayendo por la cara): ...
MARIDO: ¡Adonde tan toa la vieha! ¡Ezo é!

Afortunadamente para el animador, en ese momento pasaba por allí una niña con ganas de preguntarle algo.