viernes, 25 de enero de 2008

It's raining... rain

Desde que llegué el jueves pasado no ha habido un día sin lluvia. No es que llueva todo el día, pero sí llueve todos los días, y a veces a rachas estilo "tormenta tropical". Aquí, como en Escocia, el tiempo cambia en cuestión de horas, a veces incluso de minutos: puedes mirar por la ventana y ver un maravilloso cielo azul, y verte atrapado bajo una granizada antes de llegar a la universidad.

El otro día cuando iba a salir de casa vi que hacía bueno, y pensé en ponerme las playeras, pero una vocecita (sí, oigo vocecitas, qué pasa) me dijo: "Recuerda que esto es Irlanda". Así que me puse las botas (literalmente, no figuradamente). Cuando salí del despacho unas horas después estaba cayendo agua a mares, y encima con viento, así que cuando llegué a casa tenía mojados hasta los calzoncillos.

Lo que me lleva a una reflexión filosófica profunda: ¿hemos sido capaces de poner un hombre en la Luna, de espachurrar un átomo y de descifrar el ADN, pero no somos capaces de inventar nada mejor que los puñeteros paraguas para protegernos de la lluvia? Algún becario debería ponerse a trabajar en ello...