sábado, 26 de enero de 2008

21st century heating

El sistema de calefacción de mi casa es realmente avanzado, propio de este siglo XXI en que vivimos: es económico (se carga de calor durante la noche, que es más barato, y la suelta durante el día); es cómodo, porque no es regulable, así que no tienes que pensar: si fuera está a 5 grados, pones la calefacción en el nivel 1; si fuera hace -27 grados, pones la calefacción en el nivel 1 (porque no hay más). Además, es un sistema que estimula la previsión, porque no tienes que pensar en si tienes frío ahora mismo, sino en si lo vas a tener mañana. Es muy fácil: sólo tienes que entrar a una página del estilo www.weather.com, ver el tiempo que va a hacer, calcular el número de horas que vas a pasar en casa -porque no tiene sentido que la calefacción esté soltando calor en casa mientras tú estás pasando frío en la oficina-, y así decides si tienes que encender la calefacción hoy.

Un sistema sencillo, inteligente y moderno, que además estimula la creatividad. Por ejemplo, yo he llegado a la conclusión de que para no pasar frío pero tampoco asarme de calor, puedo encender la calefacción y abrir la ventana al mismo tiempo, para que las corrientes frías y calientes se neutralicen creando un confortable anticiclón en mi dormitorio; o puedo encender la calefacción el lunes, apagarla el martes -porque el miércoles trabajo todo el día-, encenderla otra vez el miércoles -porque el jueves es mi día libre-, apagarla o no el jueves según el nivel de condensación de mi ventana, y encenderla otra vez para el fin de semana.

En fin, ojalá todo el mundo pudiera pasar ratos tan divertidos como los que paso yo jugando con mi radiador.