domingo, 3 de mayo de 2009

Disappointment

Al final, la tarde del sábado fue una decepción en muchos aspectos, aunque no en todos. Efectivamente, como se anunciaba, el Munster-Leinster se convirtió en el partido de rugby entre clubs con más espectadores (82.208 personas abarrotaron Croke Park, con ligera mayoría del rojo de Munster sobre el azul de Leinster, o esa impresión daba en la televisión. Así que en ese apartado, todo un triunfo del rugby irlandés, que sigue creciendo.

Pero luego... Para empezar, en Limerick no pusieron la pantalla gigante en O'Connell Street, como nos habían dicho, sino enfrente del ayuntamiento; y con buen criterio además, porque la afluencia fue mucho menor de lo que se esperaba, ni siquiera estaba muy lleno aquello. Se ve que hubo muchos Limerickenses que decidieron irse a Dublín a ver el partido, ya fuera en el campo o en los bares.

Y el partido, pues un desastre para Munster, al que le salió todo mal: O'Gara falló en patadas a banda que normalmente clava como una máquina; la delantera, sorprendentemente, no consiguió imponerse, y las pocas veces que Mafi o Keath lograron romper la línea de Leinster, faltó el golpe definitivo que convirtiera el avance en puntos. Así, varios ataques prometedores -las famosas largas avalanchas de Muster- se convertían en balones perdidos, una y otra vez. Y encima, ya con Munster volcado, uno de esos balones perdidos lo cogió O'Driscoll, un espectáculo con Leinster como con Irlanda, para hacer el tercer y definitivo ensayo de su equipo. Al final, un resultado que lo dice todo: Munster 6 - 25 Leinster.

Afortunadamente, la tarde mejoró luego con el 2-6 del Barça al Madrid y con una noche de cervezas y música en directo con los amigos...