miércoles, 19 de agosto de 2009

Summer readings

Este verano, probablemente porque es el primero en cinco años que no tengo la tesis colgándome de la chepa, estoy aprovechando para leer como hacía tiempo que no leía. Termino un libro, y ya tengo elegido el siguiente. Esta es una lista de los que recuerdo ahora mismo (aunque creo que me dejo alguno):
  • Philip Roth: La Mancha humana. Buenísimo, denso, puro Roth.
  • Paolo Giordano: La soledad de los números primos. Ligero, buena lectura veraniega.
  • Sandor Marai: Los Rebeldes. Bueno, sin más. No es lo mejor de Marai, aunque es un buen retrato de la época de entreguerras.
  • J.M. Coetzee: Diario de un mal año. Como todo Coetzee, muy interesante, complejo, sugerente.
  • Alan Benett: Una lectora poco común. Divertido, otra lectura ligera de verano.
  • Andrea Camilleri: La sonrisa de la esfinge. En la línea de Camilleri, aunque esta no es probablemente su novela más original. Para mí que el ciclo Montalbano se está acabando...
  • Yukio Mishima: La corrupción de un ángel. Dura, contundente, deprimente, mística.
  • Willaim Golding: El señor de las moscas. Un clásico de lectura fácil pero que pone los pelos de punta. Buenísimo.
Además, por primera vez también en mucho tiempo, he releído algunas de las novelas que me impresionaron hace tiempo, y la experiencia está siendo interesante:
  • William Faulkner: Mientras agonizo. Me gustó más la primera vez, pero Faulkner siempre es Faulkner.
  • Alain Robbe-Grillet: La casa de Hong-Kong. Increíble, inigualable, casi perfecta -aunque no es plato para todos los gustos.
  • Herman Melville: Moby Dick. Decepcionante, la verdad. Hay que tragarse 450 páginas de información científica y antropológica sobre ballenas, para disfrutar de 50 buenas páginas de narración.
  • Virginia Woolf: La señora Dalloway. Otra novela imprescindible, cautivadora, llena de matices, exigente por el estilo preciosista de la autora.
Para mi siguiente viaje, tengo ya elegidos los dos libros que me harán compañía: London Fields, de Martin Amis (un libro que viene muy bien recomendado, aunque lo que he leído de su autor por ahora no ha terminado de convencerme) y la Guía del autoestopista galáctico de Douglas Adams, un clásico del humor y de la ciencia ficción que tiene una auténtica legión de seguidores, así que algo debe de tener.

1 comentario:

paaliy dijo...

leed, leed, malditos!
y haced reseñas! jajajaj

marai y coetzee son algunas de mis asignaturas pendientes.

no veo la hora de sacar libros de préstamo en la librería!!!