lunes, 10 de noviembre de 2008

The meneame effect

Hace unos pocos días pude comprobar, en pequeña escala, lo que significa el "efecto menéame", y que podría resumirse en un aumento exponencial de visitas cuando uno de tus posts es incluido en el portal menéame. En mi caso, la entrada meneada (por mí mismo, lo reconozco) fue Precognition, la que hablaba del doble de Obama en House.

Los resultados en Menéame fueron de todo menos espectaculares: sólo cinco personas "menearon" la noticia (es decir, la consideraron digna de interés), recibió sólo cinco comentarios, y dos votos negativos por "irrelevante" -hombre, no se puede negar que irrelevante es-. Además, fui acusado de ser un(a) karmawhore, que son las personas que se aprovechan de temas populares entre los usuarios de menéame (como la SGAE o Linux) o de noticias de éxito seguro (como las finales de partidos de fútbol en las que participa un equipo español...) para conseguir mejorar su karma, es decir, el índice que señala su nivel como usuario. Se gana mucho karma si se envían noticias que llegan a portada y reciben muchos meneos; se pierde karma si se envían noticias que reciben muchos votos negativos, por irrelevante, duplicada, spam o amarillista, por ejemplo, y por ello son descartadas.

En resumen, que en términos meneísticos, mi envío fue un sonoro y completo fracaso. Sin embargo, el número de visitas se disparó, en las horas siguientes a mi envío, hasta alcanzar más del doble del anterior día de más visitas (cuando el "Dodo effect"), y cinco veces más que un buen día normal de estas últimas semanas. Aquí se puede ver gráficamente el "efecto menéame".

Viendo esto se explica que, cuando una noticia realmente tiene éxito en menéame (algunas llegan a los 1000 meneos, que es una auténtica barbaridad), el número de visitas aumente estratosféricamente, hasta el punto de que a veces, a causa del efecto menéame, algunas páginas experimentan momentos de saturación e incluso caída de servidores por exceso de tráfico. Es el poder de la comunidad. O por lo menos, de la comunidad de meneadores de memes.

domingo, 9 de noviembre de 2008

Greyhound races

Ayer, por hacer algo diferente y novedoso, nos fuimos Nerea y yo con un par de amigos a las carreras de galgos. La verdad es que fue divertido: entre que ves las carreras (que no duran nada, treinta segundos, si parpadeas te las pierdes, como solían decir los de la fórmula 1), haces alguna apuesta (a 1 euro la apuesta, no es que nos jugáramos los cuartos) y te tomas una cerveza, pues se pasa la tarde tan ricamente. Eso sí, el ambiente es un poco decadente: las instalaciones están anticuadas, el estadio está lleno de abuelos y de borrachos (categorías que frecuentemente se solapan) y el aire del bar está, digamos, enrarecido, por no decir directamente que huele a humanidad.

Pero vamos, es una cosa que merece la pena hacer por lo menos una vez, para probar. Y como se puede ver en las fotos de más abajo, había bastante ambientillo, pese a que era de noche y hacía un tiempo de lo más desagradable.

jueves, 6 de noviembre de 2008

In memoriam Michael Crichton

Pues sí, se ha muerto a los 66 años Michael Crichton, autor de best-sellers internacionales de ciencia ficción transformados luego en película, como Parque Jurásico, Congo o Rescate en el tiempo.

En mi humilde opinión, es mejor escritor que Dan Brown (que no es decir mucho) y que la mayoría de los escritores de best-sellers -lo que no hace que deje de ser un escritor de best-sellers ni que, de hecho, como solía decir mi madre, pareciera escribir sus novelas pensando ya en la adaptación cinematográfica-. De sus obras, aparte de la archiconocida Parque Jurásico, me he leído Esfera, Sol Naciente y la última de todas, Next, en la que Crichton se salió un poco de su esquema habitual de "grupo de científicos de distintas áreas atrapados en una situación extraña", pero que, bueno, es la que menos me ha gustado de todas.

Algo que es menos conocido (por lo menos, yo no lo descubrí hasta hace poco) es que Michael Crichton también era un hombre del mundo del cine, no sólo por sus guiones y adaptaciones, sino también como director. Entre sus películas figura la futurista Runaway, brigada especial (con Tom Selleck como un policía del futuro especializado en "cazar" robots defectuosos), Coma (basada en una novela de Robin Cook), o Westworld (en España, Almas de metal), un clásico de la ciencia ficción que, entre otras cosas, fue la primera película en incluir imágenes bidimensionales generadas por ordenador; como Parque Jurásico, Westworld trata de un parque temático que se sale de madre, aunque el peligro aquí no son dinosaurios sino robots asesinos -se ve que Crichton tenía algunas obsesiones recurrentes-. Ah, y por si esto fuera poco, Crichton también creó la archiconocida serie Urgencias...

En fin, descanse en paz, qué le vamos a hacer.

miércoles, 5 de noviembre de 2008

Precognition

¿Se sabía ya de la existencia y la importancia de Barack Obama cuando los guionistas de House escribieron el guión del capítulo "Todo un ejemplo", allá por 2005? Seguramente, no. O quizás sí: por aquellas fechas, Obama acababa de ser elegido senador, y de pronunciar un aplaudido discurso de apertura en la Convención Demócrata... Para el que no lo recuerde, el capítulo en cuestión trata de un senador negro que empieza su campaña a la presidencia de los Estados Unidos cuando sufre un desmayo, y acaba en las manos del Dr. House. Estas son algunas de las frases del capítulo:

House: Algún día habrá un presidente negro. Algún día habá un presidente gay. Puede incluso que algún día haya un presidente negro y gay. Pero una combinación que no veo posible es gay, negro y muerto.

House: No vas a ser presidente de todas maneras: no la llaman "la Casa Blanca" por el color de la pintura.

Y ya puestos, ¿soy sólo yo, o hay un cierto parecido entre Joe Morton, el actor que hacía de senador, y Obama (más allá de que los dos son negros, obviamente)?

lunes, 3 de noviembre de 2008

Taxi! (Rara avis)

El sábado, volviendo del centro por la noche, Nerea, Diego y yo coincidimos con el que debe de ser el único taxista de toda Irlanda que nunca ha estado en España.

Porque lo normal es que, como decía este chico con bastante mala leche, la conversación sea parecida a ésta:

-¿Adónde vamos?
-A Crauford Estrit, por favor.
-Crawford Street, vale. ¿De dónde eres?
-De España.
-¿Ah, sí?, pues yo he estado en España 27 veces: en Barcelona, Lanzarote, Mallorca, Santa Ponza, Torrevieja, Salou, Murcia y una vez en Mataporquera del Archiduque para una boda.
-Pues qué bien.
-Mucho mejor tiempo que aquí, desde luego.
-Yo es que soy de Bilbao, que también llueve mucho
-Ya, ya, oye, ¿y tú por qué te has venido a Irlanda, con el calorcito que tenéis en España todo el año?

Y así cada vez...

domingo, 2 de noviembre de 2008

Playful Camelot

[...]
-Así que algo debemos de estar haciendo bien: los niños ya juegan a Camelot.
-¿Juegan a Camelot?
-Sí, a Camelot. Juegan a que son Arturo, Lanzarote, Ginebra, Merlín, Mordred...
-¿Y quién hace de Mordred?
-...
-Los cojos, los bizcos y los negros, señor. Y a veces alguna niña.
-Bien, bien...
[...]

sábado, 1 de noviembre de 2008

Five worst books I've read

Hace ya un tiempo las compañeras de la "tertulite" proponían el reto de pensar los diez mejores libros que hubiéramos leído en los últimos cinco años; ahora, vuelven con una propuesta parecida, pero al revés: pensar los cinco peores libros que hayamos leído nunca. Y no vale hacer trampas, incluyendo novelas de Danielle Steel o de Dean R. Koontz, por ejemplo, tienen que ser libros considerados "literatura seria".

Por ahora sólo ha contestado Leyre, cuya lista es:
1. Harold Pinter: Los enanos
2. Malcom Lowry: Bajo el volcán
3. William Faulkner: Mientras agonizo
4. Philip Roth: El teatro de Sabbath
5. Paulo Coelho: El alquimista

Nunca le perdonaré que haya incluido a Faulkner, uno de los mejores narradores de todos los tiempos, en su lista, y a mí Bajo el volcán me gustó muchísimo, pero bueno, para gustos los colores.

Y ésta es mi lista, que me ha costado bastante hacerla:

1. Paulo Coelho: El Demonio y la señorita Prym (o cómo plagiar La visita de la vieja dama de Durrenmatt, hacerlo mal y quedarte tan tranquilo)
2. García Márquez: El otoño del patriarca (no una ni dos ni tres, sino cuatro veces he empezado este libro y nunca he conseguido llegar ni a la mitad; lo mismo podría decirse de Yo, el Supremo)
3. Dennis Cooper: Cacheo (no recuerdo cómo llegó este libro a mis manos, pero es el libro que más asco físico me ha producido, no sé ni cómo conseguí terminarlo; si alguien quiere, cuento el argumento, pero vamos, es bastante desagradable)
4. Hermann Broch: La muerte de Virgilio (está considerado como uno de los grandes clásicos del siglo XX; en mi opinión, la palabra "aburrido" no llega ni a rascar la superficie de lo coñazo que es este libro...)
5. Gioconda Belli: La mujer habitada (me lo recomendó una amiga en los primeros años de carrera, y me pareció la cosa más cursi y ñoña que había leído nunca; sus descripciones de escenas de sexo son del estilo de "su torre del amor se acercaba a su cueva de Venus...")

En fin, si os animáis a dejar vuestras listas, sois bienvenidos. La única norma: no vale incluir libros de la llamada "subliteratura".