El otro día, cuando me estaba acercando al castillo de Camelot, comenzó a llover a mares. Y la lluvia, emborronando el aire, confundía mis sentidos y me hacía ver altos edificios grises llenos de luces (árboles y rayos, sin duda), brillantes animales metálicos reptando veloces por el suelo (jabalíes con el pelo mojado, diría yo) y la tierra parecía perder sus colores para volverse dura, gris, idéntica en todas las direcciones -no pretendo explicarlo, sólo lo describo.
Lo más curioso es que el fenómeno persistió incluso cuando, ya a refugio de los elementos, me reuní con Arturo, Ginebra y los demás en la sala de la Mesa Redonda: en vez de sus armaduras, sus brocados, sus escudos herálicos, me pareció ver una reunión de seres vestidos de negro y blanco, con unos absurdos pedazos de tela alargada colgados de sus cuellos, blandiendo una especie de pequeños punzones sobre unos pergaminos extraordinariamente blancos y delgados. Y Arturo decía: "...debemos convencer a nuestros accionistas..."
Después me desmayé, y cuando desperté en brazos de Ginebra todo había vuelto a la normalidad.
Jeff Burger: Cohen por Cohen. Entrevistas y encuentros con Leonard Cohen
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*Idioma original**: *inglés
*Título original**: **Leonard Cohen on Leonard Cohen*
*Año de publicación**: *2014
*Traducción**: *Martín Abadía
*Valoración**:...
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