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lunes, 14 de septiembre de 2009

Passport

Uno de los mayores privilegios que tenemos como ciudadanos del Primer Mundo es nuestro pasaporte. El hecho de tener un pasaporte de la Unión Europea, o el hecho de tener derecho a tenerlo, nos abre las fronteras, elimina o facilita trámites y nos convierte, de facto, en ciudadanos del mundo. Es algo maravilloso, pero con su contrapunto amargo: el que nosotros seamos ciudadanos de primera categoría contrasta con los de segunda, tercera o cuarta, que ni tienen pasaporte, ni permiso para cruzar fronteras, ni dinero ni posibilidades de hacerlo.

Por eso me parece algo paradójico, e incluso hipócrita, cómo nos quejamos cuando nos "maltratan" en la frontera de los Estados Unidos (estoy hablando de cacheos, cuestionarios absurdos, interrogatorios o largas esperas, no de los casos de verdadero maltrato); porque si a nosotros nos hacen eso en Estados Unidos, ¿qué no hacemos nosotros con los que vienen a intentar cruzar nuestras fronteras?

domingo, 6 de septiembre de 2009

Ice-cream Avenue

En algún lugar de Nueva York hay una pequeña calle, estrecha y mal señalada, alejada de cualquier entrada del metro, a la que los neoyorquinos llaman Ice-cream Avenue, aunque ese no es su nombre oficial. Allí pueden encontrarse todos los posibles tipos de helado y derivados de helados que existen sobre la faz de la tierra: clásicos, vanguardistas, industriales, caseros, de marca, italianos, chinos, estadounidenses, en cucurucho, en tarrina, entre galletas, bombones helados, granizados, batidos, sorbetes, cafés frappés, zumos con hielo... Allí van las madres con sus niños, las niñeras latinas con los niños de otros, los abuelos con sus nietos y las parejas cogidas de la mano a pasear, compartir un cono de helado y hacerse carantoñas.

Los neoyorquinos tienen a gala el no compartir con los extraños la ubicación exacta de Ice-cream Avenue, que por lo tanto no aparece en ningún mapa ni ninguna guía, y quien revele su paradero corre peligro de ser expulsado de Nueva York de manera inmediata y definitiva. Para un extranjero, la única manera de llegar es encontrarla por casualidad, con asombro y sorpresa, y aprovechar esos momentos que el destino le ha concedido.

Yo estuve una vez allí, pero ya no recuerdo...

martes, 25 de agosto de 2009

Irish impressions

On the road
Irlanda nunca deja de sorprender: de Dublín a Cork hay 212 km. El autobús de Bus Eireann tarda... tachán tachán... cuatro horas y cuarto. Hay aproximadamente un zillón de paradas en medio. El domingo tuve suerte y pusieron un autobús "exprés" con sólo tres paradas. Tardó tres horas y cuarenta y cinco minutos.

Breakfast at Tiffany's
En Dublín me quedo en un hotel en el que no había estado nunca. La habitación -ya me lo advierte el recepcionista- es muy pequeña, en el último piso. Tiene lo justo: una cama, una mesita, una silla, una ventana. El baño -esto no me lo dice el recepcionista- está cuestionablemente limpio. No todo es negativo: todo el personal -indios o paquistaníes- es majísimo, y por la mañana, sin haberlo pedido ni pagarlo aparte, me suben a la habitación el desayuno: tostadas, fruta, café y un huevo cocido.

Jackass
En Cork tuve la "suerte" de coincidir en una sala de espera con el que creo que puede ser el ejemplar más absurdo de ser humano que he conocido en mi vida. Era un chavalín de unos 15 años, delgado, con pelo pincho, pantalones a medio culo y unas gafas de sol enormes, con montura blanca, que podría llevar Victoria Beckham tranquilamente (¿no las llevaba de hecho en la portada de alguna revista?). Nada más entrar en la habitación, con andares de chulo a lo Travolta, seguido por sus amigos, lanza una carpeta hacia un asiento desde varios metros de distancia, y él también se desploma sobre el mismo asiento. Momentos después, muge. Sí, sí, literalmente, muge: "Muuuuu".

Smells like teen spirit

El avión de vuelta de Dublín a Bilbao está lleno de adolescentes hormonados que vuelven de un mes sin sus padres. Qué tortura. Gritos, carreras, más gritos. ¿Quién consigue que 80 adolescentes hormonados se pongan el cinturón y se estén quietos? Una de las azafatas tenía toda la pinta de estar a punto de echarse a llorar. Yo he tenido suerte y la pareja de adolescentes hormonados que se sentaba a mi lado se ha dedicado todo el viaje a darse el lote y escuchar música en el iPod. Por lo menos...

domingo, 23 de agosto de 2009

Amazing discovery

A una hora adecuada de la mañana (cuando está amaneciendo al otro lado de la ventana, y el cerebro todavía duda entre el sueño y la vigilia), el grito lejano de una gaviota se parece sorprendentemente a los gemidos de una mujer alcanzando el orgasmo.

domingo, 16 de agosto de 2009

Leicester

martes, 14 de julio de 2009

Madrid

Autobús, Michael Connelly, menú del día, Lerma, Michael Connelly, autobús, metro, Marta, piscina, gente nueva, tapas, viejos amigos, abrazos, ¿qué tal, qué tal, todo bien?, abrazos, tapas, cañas, casa, dormir, despertar, desayuno, entrevista, Hispanic Society, Cultural Studies, Sorolla, mensajes, casa, paseo, Colón, bandera, Chueca, Malasaña, menú del día, Alcalá, Retiro, sombra, pájaros, paseo, Congreso, Alcalá, Fuencarral, casa, piscina, más gente nueva, tapas, cañas, casa, dormir, despertar, metro, Prado, frigorífico, Prado, agua, Lavapiés, indio, café, Reina Sofía, paseo, Sol, Fuencarral, casa, descanso, Michael Connelly, concierto, David el Gnomo, Oliver y Benji, cena andaluza, copas, casa, dormir, despertar, taxi, La Latina, tapas, taxi, casa, Tour, autobús, Michael Connelly, sandwich, Michael Connelly, autobús, metro, casa.

lunes, 13 de julio de 2009

Polite aftertaste

Mis dos años en Irlanda, además de todo lo que ya he dicho, me han provocado un "síndrome de la amabilidad extrema" del que no sé cuándo me libraré -si es que me libro, si es que hace falta que me libre-. Quiero decir que desde que he vuelto a Bilbao, voy pidiendo perdón y dando las gracias por los rincones. El sábado pasado en un bar le di las gracias a una señora que me dejó hueco para pasar, y ella se me quedó mirando sorprendida o, casi, ofendida, antes de contestar "de nada".

Un ejemplo extremo y enfermizo: un día me tropecé con una columna de la estación de autobuses y le pedí perdón.

viernes, 3 de julio de 2009

The world is not enough

Esta es una lista de sitios en los que tengo alguna posibilidad (en algunos casos, muy lejana) de trabajar el año que viene:

-Bilbao
-Limerick
-Lisboa
-Manchester
-Montpellier
-Murcia
-Nueva York
-París

¿Qué os parece? Si pudierais elegir, ¿cuál prefiríais? Claro que, en realidad, no se trata de que yo elija, sino de que me elijan a mí...

martes, 30 de junio de 2009

Are eBooks really that expensive?

La crítica más habitual que se hace a los eBooks (o a los e-readers, por hablar con más propiedad), es que son caros. Y de hecho lo son, no cabe negarlo. Un Kindle 2 cuesta en Amazon $359; un Kindle DX, $489.00; un Iliad está en 499€, y un Sony Reader Digital Book, $299.99 o $349 (según la versión que queramos comprar). Desde luego, es mucho dinero, toda una inversión que hay que pensarse (aunque no es mucho más de lo que cuestan las videoconsolas de última generación, y no por eso la gente deja de comprárselas).

Pero mirémoslo de otra manera: al precio que está el metro cuadrado en nuestras ciudades, ¿cuánto cuesta almacenar una biblioteca mediana? Y en caso de que haya una mudanza, ¿cuánto cuesta empaquetar y transportar un buen montón de libros, con lo que pesan? Yo puedo dar los datos de mi reciente mini-mudanza de Limerick a Bilbao: enviar cinco cajas y una mochila llenas de libros me ha salido, aproximadamente, 300€. Con ese dinero podría haberme comprado un lector de eBooks y haberme ahorrado la molestia...

Farewell to Ireland

viernes, 26 de junio de 2009

What I didn't see in Ireland

Lo que no he tenido tiempo de ver en Irlanda
y me habría gustado ver antes de irme:

-Dingle
-(London)Derry
-La costa del Condado de Cork
-La Calzada del Gigante
-La costa de Sligo y Donegal
-Wicklow
-La colina de Tara
-El valle del Boyne
-Spanish Point
-Bunratty

lunes, 22 de junio de 2009

Last visit to Dublin

Con motivo de la visita de un amigo, este fin de semana he hecho el que puede ser mi último viaje a Dublín del año y -quién sabe- de mucho tiempo. Como mi amigo no había estado nunca en Dublín, paseamos todo lo paseable en dos días, y por el camino descubrí algunas pequeñas atracciones en las que no había reparado en mis anteriores visitas a la capital:

-La Biblioteca Nacional: La había buscado varias veces, pero no la había encontrado nunca. Es un edificio neo-neoclásico (como muchos de los edificios oficiales de Dublín), pequeño, coqueto, acogedor. Había además una interesante exposición sobre Yeats.

-El Museo de Arqueología e Historia: A unos pocos metros de la Biblioteca Nacional, es un museo muy didáctico y bastante completo sobre la historia y la arqueología de Irlanda -y en menor medida del resto del mundo-.

-La antigua cárcel de Kilmainham Gaol: Una prisión, hoy en día transformada en museo, donde se ofrece información sobre la historia del sistema carcelario irlandés, y sobre algunos de sus ocupantes más destacados: los dirigentes de la Sublevación de Pascua de 1916, que fueron confinados y fusilados en esta prisión. En Kilmainham Gaol se han filmado además varias películas, la más conocida de todas En el nombre del padre, de Jim Sheridan y con Daniel Day-Lewis y Emma Thomson.

-The Brazen Head: El pub más antiguo de Dublín y de Irlanda, establecido (como taberna) en 1198. Está un poco alejado del centro, cerca de Christ Church Cathedral, pero se come -y se bebe- bien y no excesivamente caro.

-La librería Murder Ink: Una curiosa librería, situada cerca de Trinity College, especializada en novela policiaca. Aproveché para comprarme un libro de Raymond Chandler, del que no he leído nada todavía.

El fin de semana dio para mucho más: para volver a visitar la National Gallery, escuchar el Mesías de Haendel en Christ Church, volver a pasear por el Dublín Georgiano, O'Connell y sus alrededores, y por supuesto Temple Bar, de día y de noche. En fin, que aunque Dublín no sea Nueva York, Londres o París, también ofrece sus opciones turísticas más que interesantes...

domingo, 14 de junio de 2009

Gijón








jueves, 11 de junio de 2009

Top 10 things to see in Ireland

Aunque todavía me queda aproximadamente un mes en Irlanda (sí, todo se acaba...), creo que ya puedo ir haciendo una lista con las 10 cosas que más me han gustado desde que estoy aquí -en el orden en el que se me han ido ocurriendo-:

1.- Temple Bar (Dublín)
Todo el encanto de la capital, concentrado en dos calles llenas de música, cerveza y turistas. Dublín no es una ciudad de grandes e impresionantes monumentos, pero todo el mundo se siente a gusto en Temple Bar

2.- Cliffs of Moher
En la costa Oeste, cerca de Doolin y algo al sur de Galway, se encuentran los Acantilados de Moher, un paisaje impresionante -aunque hay que tener suerte con el tiempo, porque con viento y lluvia no es lo mismo.

3.- Galway
En mi humilde opinión, la ciudad más bonita de Irlanda. No tendrá más de 70.000 habitantes, pero algunas zonas, como la pequeña Quay Street o el paseo por el puerto, con vistas a la Bahía de Galway, merecen la pena.

4.- Connemara
Un rincón salvaje al noroeste de Galway, Connemara es la razón de que a mucha gente le encante Irlanda. Sus paisajes gastados, sus ovejas asesinas y sus lagos se complementan con otras visitas turísticas como la Abadía de Kylemore, Cong o Ballynahinch Castle.

5.- Rock of Cashel
En el corazón de Irlanda (en Co. Tipperary concretamente) se encuentra este imponente conjunto arquitectónico medieval -catedral, castillo, fortaleza- que un día fue el centro administrativo y simbólico de Munster.

6.- Aran Islands
Al oeste de la costa de Galway se encuentran las Islas de Aran (Inishmore, Inishmaan, Inisheer), donde se pueden alquilarse bicicletas, escuchar gaélico irlandés, ver colonias de focas o visitar un fuerte semicircular al lado del abismo. Los que prefieran la tranquilidad o la soledad romántica, puede que prefieran una de las islas más pequeñas.

7.- Ring of Kerry
En el suroeste de Irlanda, en la Península de Iveragh concretamente, se desarrolla el circuito turístico conocido como "Anillo de Kerry", con principio y final en el pueblecito de Killarney. Los paisajes son impresionantes, parecidos a los de Connemara, sobre todo en la zona del Parque Nacional de Killarney.

8.- Cork
La segunda ciudad de Irlanda en tamaño es también una de las más bonitas en aspecto, aunque sin el atractivo de Galway ni todo el cosmopolitismo de Dublín. Además de pasear por las zonas comerciales del centro, se puede visitar la Catedral, el English Market (todos los días menos el domingo) o la zona de la universidad.

9.- Murales en Belfast
Belfast, durante cuarenta años sacudida por la violencia sectaria, parece estar logrando poco a poco cerrar las heridas y reinventarse como una ciudad comercial y turística. Sin embargo, las cicatrices de los "Troubles" siguen ahí, en forma de alambrada, muros y, sobre todo, terribles pinturas murales de los dos bandos adornando las casas.

10.- Waterford
Un pueblecito agradable en la costa sureste de Irlanda, Waterford ha sido además internacionalmente conocido por su fábrica de cristales, ahora en un peligroso periodo de interrupción a causa de la crisis. Incluso sin fábrica de cristales para visitar, Waterford sigue siendo un destino muy aconsejable para pasar unos días de tranquilidad, u organizar desde allí excursiones a otros pueblos relativamente cercanos, como Wexford o Kilkenny.

martes, 2 de junio de 2009

Some days in Bilbao

Estaré en Bilbao unos días la semana que viene, así que si andáis por ahí, ¡igual nos vemos!

miércoles, 20 de mayo de 2009

Valencia: The Final

Casi se me olvida que todavía no había subido las fotos del ambientazo el día de la Final de Copa. Ahora ya se han quedado un poco viejas, pero las pongo en cualquier caso...






sábado, 16 de mayo de 2009

Valencia: some pre-match tourism

Un poco de turismo pre-partido por Valencia:

viernes, 15 de mayo de 2009

Proud defeat

Acabo de volver a casa de la Final de Copa, destruido de cansancio pero orgulloso. Desde luego, la demostración de fidelidad que hemos dado en Valencia estos días es para estarlo. En el campo, había muchísima más gente del Athletic que del Barça; por las calles ya ni te cuento. El martes cuando llegué me fui con Pablo (el amigo que me acogió en su casa) a dar una vuelta por el centro, y sólo se veían camisetas del Athletic. Como Atila y los hunos, allá por donde pasábamos se acababa la cerveza. Hasta la hora del cierre, los pocos bares que tuvieron el olfato comercial de abrir un martes por la noche se llenaron de bilbaínos socarrones y cantarines.

Y el miércoles, más de lo mismo. Todo el centro de Valencia, y no sólo la carpa del equipo, eran "Ciudad Bilbao". A los cánticos de rigor ("Toquero lehendakari", "Del Nido cómeme el rabo" o "Beti zurekin") se unieron algunos especialmente dedicados para la ocasión, como "Gora Catalunya, Visca Euskadi" o "Uno del Barça, he visto uno del Barça". Y en la carpa, impresionante. Como dice Dougal (véase la entrada anterior) "no soy bueno calculando el tamaño de las multitudes, pero ahí debía de haber 27 millones de personas".

Lo peor de estos últimos tres días (peor que perder el partido, que, reconozcámoslo, bilbaínos, entraba dentro de lo probable) han sido los dos viajes, el de ida y el de vuelta, larguísimos, interminables, llenos de contratiempos. A la ida, salí de casa en Limerick a las 7 de la mañana y llegué a Valencia a las 12 de la noche; en medio, tres horas absurdas de espera en Alicante, porque entre las 18.30 y las 21.30 no había ningún autobús. Y a la vuelta, la traca final: el avión de Alicante a Dublín salió con hora y media de retraso, lo que me hizo perder el último autobús a Limerick, así que me tocó quedarme a dormir en Dublín. Desde que salí de casa de Pablo en Valencia hasta que he llegado a mi casa esta mañana, 24 horas de viaje.

Así que ahora no tengo ni fuerzas para ponerme a subir las fotos. Otro día será...

sábado, 9 de mayo de 2009

Cong = Innisfree

Ya se sabe que a veces la ficción consigue colarse en la realidad y modificarla. Eso pasó con un pequeño pueblecito de Connemara, Cong, que fue elegido como escenario para rodar The Quiet Man (en España, El hombre tranquilo), una película sobre un boxeador retirado que vuelve a su pueblo natal, Innisfree, para reclamar sus posesiones y -cómo no- formar una familia. John Wayne y Maureen O'Hara ocupaban los papeles protagonistas, y John Ford estaba a cargo de la dirección. La película fue todo un éxito, obtuvo dos Oscars (Mejor Director y Mejor Fotografía) y otras cinco nominaciones.

Desde entonces, Cong prácticamente ha dejado de existir, y ha sido sustituido por el ficticio pueblo de Innisfree. Todo en Cong está relacionado con El hombre tranquilo: hay un bar "El hombre tranquilo", una pensión "El hombre tranquilo", los B&B llevan los nombres de los personajes de la película, y Cong -perdón, Innisfree- se ha convertido en una parada obligatoria en los tours de Connemara para que los turistas se fotografíen con la cabaña de la película -que ni siquiera es la cabaña original- o en la abadía en la que Wayne y O'Hara se besan apasionadamente.

Es posible que, con el paso del tiempo, la película caiga en el olvido -ya dudo bastante que mucha gente de nuestra generación la haya visto-, y entonces Innisfree volverá a ser Cong. De momento, sigue siendo un plató de cine en medio de Irlanda.

Café y pensión del hombre tranquilo

La abadía de la película


La cabaña del hombre tranquilo
(que no es la cabaña de verdad, mind you)

jueves, 7 de mayo de 2009

Reading, travelling...

Decía Cervantes que "el que lee mucho y anda mucho, ve mucho y sabe mucho". Yo prácticamente ya sólo leo cuando "ando": en el día a día, siempre hay algo urgente que hacer, o siempre hay alguna distracción menos exigente que me atrapa. En cambio, cuando viajo -normalmente en autobús- me veo deliciosamente obligado a leer. Tanto es así, que a veces me da la impresión de que no leo mientras viajo, sino que viajo para tener la oportunidad de leer.

Así que, en cierta medida, mi afición lectora este año le debe mucho a las lamentables carreteras irlandesas: ¡la de horas de lectura que habría perdido si de Limerick a Dublín se tardaran dos horas en lugar de cuatro!