El último día de mi estancia escocesa lo pasé en St. Andrews, ese pueblecito tan encantador como minúsculo donde estuve un año de lector y donde (oooooooh) nos conocimos Nerea y yo. Muy pocas cosas han cambiado: han abierto un Starbucks que antes no había, han quitado la sucursal del banco a la que solía ir, y el videoclub... Pero las cosas importantes -la catedral, el castillo, la universidad, el campo de golf- siguen ahí, claro. Ecce fotos.
Colaboración: Una muerte muy dulce, de Simone de Beauvoir
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*Idioma original*: Francés
*Título original*: *Une mort très douce*
*Traducción*: María Elena Santillán
*Año de publicación*: 1964
*Valoración*: Basta...
Hace 13 horas
1 comentario:
yo no digo nada, pero el castillo y la catedral necesitan un retoque...
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