domingo, 9 de agosto de 2009

And his number is 31

Si la noche anterior a mi 31.º cumpleaños la pared de mi habitación empieza a sudar...

...¿significa eso que soy el Anticristo?

Lo más estrechos racionalistas cortos de miras dirán que no, que sólo significa que al vecino de arriba se le ha reventado una tubería, pero eso es porque no saben leer Sus señales...

viernes, 7 de agosto de 2009

Marketing

¿Buscas un desodorante que te proteja del sudor? Un 45% menos de calorías. Estar más morena que tu amiga Elena. Hoy en día fabricamos miles. Te alivia donde te duele. ¿Quieres tener orgasmos más intensos? ¿Te gusta conducir? El poder revitalizante de la orquídea. Dubi dubi du. Alimenta tu alegría. Lea las instrucciones de este medicamento. Piensa en verde. Lo merezco. Especialistas en alimentación. Probado en mujeres reales. Sólo ingredientes naturales. Tan suaves y bonitos que te encantará enseñarlos. ¿Sabes por qué? Ahorrará hasta 100€ al año. Lo bueno sale bien. ¿Estás haciendo pasta de sobre? Déjate seducir por su nueva fragancia. Bueno para ti. Despacio. No te muevas sin él. Úsala incluso mientras te duchas. Dieta sana. Vamos a disfrutar. Participarás en el sorteo. ¿Picas? Toma medidas. Tú eliges. ¡Pierde peso! ¡Silencio! ¡Llama! ¡Prueba! ¡Ven!

Y así, 24 horas al día.

Bloodsucker

Me paso dos o tres horas dando vueltas en la cama. No es sólo el calor: hay uno de esos estúpidos mosquitos veraniegos en el cuarto. De vez en cuando hace una pasada rasante por mi oreja. ¡Zzzzzzzzzzzzzzum! Doy la luz. Naturalmente, no lo veo. Es un mosquito pequeño. Minúsculo. Insignificante. pero molesto. Apago la luz y confío en que se haya ido por la ventana o haya muerto abrasado en la lámpara. Me pica la pierna, el brazo, la espalda, la cara, y no sé si es por el sudor, el mosquito o la paranoia.

Por la mañana me despierto con marcas de picotazos por todas partes. No era paranoia. El mosquito, hinchado y satisfecho, está apoyado en la pared al lado de la cama. Intento aplastarlo, pero se echa a volar. Está torpe, lento, pesado. Después de una breve escaramuza le doy un manotazo en el aire y lo mato. Su cuerpo explota, manchándome con mi propia sangre.

miércoles, 5 de agosto de 2009

10 Pearls of Wisdom

El Maestro se acercó entonces a su discípulo, lo despertó con una suave patada en los testículos, y habló de la siguiente manera:

-Oh, discípulo mío, eres estúpido e indigno de mi respeto como ser humano, pero aun así he decidido darte estos diez consejos para vivir una vida plena y satisfactoria. Escúchalos bien y toma nota, porque no pienso repetirlos, y entran en el examen:

1.- Vive cada día como si fuera el último. O sea, no hagas planes para pasado mañana, no reserves restaurantes, no compres regalos para Navidad, no busques trabajo, no estudies. Dios proveerá.
2.- No te repitas. La gente odia a los que se repiten.
3.- Busca la felicidad en las pequeñas cosas. Es decir: acumula polvo. A la felicidad por la porquería.
4.- No te contradigas. Lo más importante es estar de acuerdo con uno mismo. Aunque esto es una tontería, en realidad. Olvídalo.
5.- Busca a tu otra mitad, nunca te canses de buscar a tu media naranja. Y cuando la encuentres, intenta que no se entere tu pareja.
6.- No te repitas. La gente odia a los que se repiten.
7.- Di siempre la verdad. Menos cuando decir la verdad te pueda meter en problemas. O te pueda costar dinero. O puedas perder la oportunidad de tener sexo. O simplemente cuando mentir sea más fácil. Di la verdad sólo como último recurso, cuando no te quede más remedio que decirla para salvar la cabeza.
8.- Encuentra tu lugar en el mundo, pero intenta que haya un restaurante chino cerca.
9.- Termina siempre las cosas que empieces.

Give me an L

Con L de...

...Limerick...
...Leicester...
...Lisboa...

Doctor blanco soltero busca ciudad agradable para pasar de uno a cincuenta años.

martes, 4 de agosto de 2009

Requiem for a dream

... una película impresionante, durísima, terrible, que ya he visto dos veces desde que la vi por primera vez la semana pasada. Es verdad que es realmente deprimente, y que la tercera parte es un poco demasiado -o sea, todo lo malo que les puede pasar a los personajes, todo, les pasa-. Pero da igual: ha pasado a ocupar un lugar en la lista de mis películas favoritas (junto con Azul, En el nombre del padre, Una noche en la ópera o La vida de Brian, que se me ocurran ahora mismo). Además, tiene otras dos cosas buenas: sale Jennifer Connelly, y la banda sonora es buenísima:


lunes, 3 de agosto de 2009

Return to Bronze Age

A las 10 de la mañana aproximadamente, corta el agua. Ya estaba advertido, así que tengo jarras, botellas y hasta ollas llenas en previsión. El día va pasando con normalidad: leo, veo la tele, trabajo un rato. A eso de las 5 de la tarde cortan la luz. No hay televisión, la batería de mi ordenador se está agotando, no funciona el router. A mí móvil le queda poca batería y no puedo recargarlo. De repente, me veo reenviado al siglo XIX. Me imagino a mi mismo en pocos días lavando la ropa a mano con jabón Chimbo en la fuente o en la Ría (con permiso de los mubles); peleando por conseguir comida en el supermercado, apurando las últimas reservas de agua potable. Unos días más tarde, con Bilbao reducido al caos, me veo subiendo al monte a recolectar bayas o cazar animales salvajes; otros habrán tenido la misma idea: formaremos bandas, nos enfrentaremos todos con todos, sobrevivirán los más fuertes, los mejor armados o mejor organizados. Durante un tiempo, podremos utilizar los restos de civilización que encontremos a nuestro paso, luego todo será insuficiente, se acabará la gasolina, los almacenes estarán vacíos, iniciaremos un viaje hacia otro lugar donde todavía haya agua, luz, calor, cultura, orden. No lo encontraremos. Me imagino a mí mismo, inesperado superviviente a la catástrofe, vestido con harapos, lavándome en un río en algún lugar de Francia y escuchando, como un animal, en busca de sonidos amenazantes o esperanzadores. Después, intento reaprender a encender fuego.

(Presa de la angustia, bajo a la calle. No es sólo mi casa: varias manzanas, medio barrio está sin electricidad. Me acerco al bar de la esquina, que sigue abierto, y me pido una Guinness. Cuando vuelvo a casa, ha vuelto la electricidad)