Sí, es verdad, hay mucha gente para la que Limerick es su lunes al sol, o sea, su tiempo de fiesta a todas horas, su conocer a gente nueva sin parar (muchos de ellos españoles, claro), su estar por primera vez fuera de casa...
Para mí, lamentablemente -o no tan lamentablemente, quién sabe-, ese tiempo ya ha pasado. Entre los Erasmus (a los que les saco casi diez años, ¡diez años!) me siento demasiado viejo, demasiado estabilizado. Parece que para ser Erasmus y disfrutarlo hace falta tener todavía la cabeza en mil sitios, y no saber todavía quién eres, y pensar que eres parte de algo más grande con esa última cerveza que te tomas con todos los demás.
Y yo, lamentablemente -o no tan lamentablemente, quién sabe- ya no pertenezco a ese tiempo. Ni a esa incertidumbre. Lo que no quiere decir que me dé envidia. Ni que no me la dé. A veces.
Agustín De Luca: El gesto final
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* Idioma original*: español
*Año de publicación*: 2026
*Valoración*: entre se deja leer y está bien
Un hombre, Gonzalo Rojas, arroja a una mujer, Lucía Cr...
Hace 11 horas
1 comentario:
nos hacemos mayores, compañero
pero sólo lo justo
;)
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